SHIATSU


"La terapia Shiatsu es una forma de manipulación administrada con los pulgares, dedos y palmas de las manos, sin la utilización de instrumentos mecánicos o similares, para aplicar presión sobre la piel humana, corregir disfunciones internas, promover y mantener la salud y tratar enfermedades específicas".

 

El Shiatsu puede tratar infinidad de trastornos causados en su mayoría por un desequilibrio  endógeno que tiene como consecuencia, a largo plazo, la enfermedad.  Esta terapia se apoya en la teoría de que el cuerpo humano tiene la capacidad de curarse a sí mismo siguiendo las leyes fisiológicas del cuerpo. La finalidad de la terapia consiste en estimular esta capacidad autocurativa contenida en todo organismo vivo.  Tiene diversas aplicaciones, entre las cuales destaca el tratamiento de trastornos del aparato locomotor, ginecológico, psicológico, digestivo y circulatorio, entre otros.

 

 


"La esencia del Shiatsu es como el más puro amor maternal; la presión de las manos hace brotar el manantial de la vida". 

(Tokujiro Namikoshi)


definición


 

El Shiatsu es una terapia de origen japonés, que  basa su aplicación en la filosofía y práctica de la Medicina China y, por tanto, se enfoca en equilibrar  los aspectos físico y energético del ser,  para mantener el bienestar general a lo largo del tiempo.  Se trata de un masaje aplicado con presiones realizadas con los dedos y las palmas de las manos.      

 

La definición de Shiatsu proviene de la combinación de los vocablos japoneses "Shi", que significa dedo y "Atsu", que significa presión.


El cuerpo humano tiene  más de 1.500 meridianos que se encargan de transportar la energía a cada rincón de él.  Cuando la persona experimenta un proceso de enfermedad, se bloquea este transporte haciendo que la persona termine por sentirse peor.  Para los orientales, si se restablece el flujo correcto de la energía el paciente puede sanar y aliviar sus males.

 

El Shiatsu es una técnica sencilla y no agresiva, que puede ser utilizada por personas de todas las edades, desde bebés hasta ancianos, y que debería ser practicada por todos como profilaxis frente a futuros trastornos y enfermedades.

 

Los efectos pueden ser experimentados inmediatamente o después de varios días. Por lo general, después de una sesión la mente experimentará una sensación de paz y bienestar y al mismo tiempo el cuerpo se llenará de energía renovada.

 

 


historia del shiatsu


Aunque la palabra Shiatsu no fue acuñada hasta principios del siglo xx, sus orígenes se hallan firmemente en las raíces de la medicina oriental tradicional.  Los orígenes más remotos del Shiatsu (指圧, del japonés (Shi), dedo, y (Atsu), presión) se remontan más de 2500 años en el pasado, cuando en las montañas del norte de China, los sacerdotes taoistas practicaban el Do-In (o Tao Yinn), un sistema de ejercicios que incorporaban un sistema de automasajes y de terapia de puntos de presión autoaplicados para facilitar la desintoxicación y el rejuvenecimiento, y armonizar la fuerza vital.  Específicamente, se pueden remontar a China alrededor del año 530 a.C.,cuando Bodhidharma introdujo este  sistema de ejercicios para la salud y para el control sensorial , que se convirtió pronto en una parte integral de las prácticas de salud y fue exportado gradualmente, junto con las demás artes chinas de curación, a través del sudeste asiático y Corea.Hacia el siglo X de nuestra era, la Medicina Tradicional China había sido introducida  en Japón, y a partir de entonces una amalgama de Curación Vibratoria con las Palmas de las Manos, Presión sobre Puntos y Masaje, conocida colectivamente como Anma, se habrían combinado con el Tao-Yinn (Do-In) para asemejarse algo al Shiatsu actual.

 

Con el correr del tiempo, de esta técnica se derivaron otras disciplinas como el Qi Gong, Tai Chi y distintas formas de artes marciales. A través de todas ellas se buscaba influir sobre el Qì () (que se denomina Ki en Japón y prana en la India), una fuerza inseparable de la vida misma y considerada como la energía responsable de todo lo que ocurre en el Universo, manifestándose a través de dos principios opuestos y complementarios a la vez, el Yin y Yang (陰陽 yīn yáng).

 

En los primeros siglos d.C. y a través del rico intercambio cultural y comercial que tenían China y Japón, la medicina china fue introduciéndose poco a poco en Japón. Hacia el siglo X, las antiguas técnicas curativas y ejercicios importados de China, se habían conjugado con las prácticas curativas japonesas, adquiriendo una identidad propia. Así, se desarrolló una técnica de masaje denominada Anma (paralelamente en China se desarrolló la Tuina). El Anma consta de una gran variedad de manipulaciones: rotaciones, fricciones, pellizcos, golpecitos, estiramientos. Durante la era Edo de Japón, a los médicos se les exigía que estudiaran Anma como un medio de familiarizarse con la estructura humana, con los canales de energía y con los puntos de presión, de manera que pudieran diagnosticar con precisión.

 

Hace unos 300 años, durante la era Edo de Japón, a los  Médicos se les exigía que estudiaran Anma como un medio de familiarizarse con la estructura humana, con los canales de energía  y con los puntos de presión, a fin de que pudieran diagnosticar con precisión y tratar con cualquier medio que consideraran adecuado, como la acupuntura, las hierbas o la manipulación del cuerpo. Durante el siglo XIX, y con el avance de la moderna medicina occidental, muchos de estos conocimientos tradicionales fueron olvidados y relegados al folklore.  Gradualmente, Anma fue quedando limitada al tratamiento de tensiones musculares sencillas hasta que en el siglo xx sólo estaba permitido usarla para promover el placer y el bienestar y sólo era relizado por ciegos y geishas.

Sin embargo, todavía existían muchos terapeutas de Anma que basaban su trabajo en la teoría original, y que acuñaron el nombre Shiatsu a fin de evitar las normas restrictivas aplicadas al Anma; surgió una nueva corriente que buscaba recuperar y revalorizar los conocimientos médicos tradicionales, potenciado por estudiosos que buscaban y propiciaban una vuelta a las fuentes de las antiguas formas curativas naturales.

 

El Shiatsu acabó siendo reconocido como una forma legítima de terapia por el gobierno japonés a mediados de los años cincuenta. Actualmente, la definición oficial dada por el Ministro japonés de Salud y Bienestar dice: «La terapia de Shiatsu es una forma de manipulación administrada mediante los pulgares, los dedos y las palmas de las manos, sin el uso de ningún instrumento, mecánico ni de ningún otro tipo, para aplicar presión a la piel humana, con el fin de corregir disfunciones internas, promover y mantener la salud y tratar enfermedades específicas».

 

La primera referencia moderna que tenemos llega a través de un maestro llamado Tamai Tempaku, quien en 1919 publica un libro llamado 'Shiatsu Ho' en donde se combinan conocimientos tradicionales de Anma, Ampuku (antiguo masaje de presión en el abdomen) y Do-In junto con anatomía y fisiología Occidentales.

 

A mediados de siglo, el Shiatsu volvió a despertar gran interés y se difundió a través de dos corrientes o estilos principales: la del Maestro Tokujiro Namikoshi y la del Maestro Shizuto Masunaga.

 

Desde el año 1955, el Shiatsu ha sido reconocido por el Ministerio de Salud y Bienestar Social de Japón como una forma de terapia individual y ha sido incorporado como práctica al Sistema de Salud de ese país.

 


beneficios del shiatsu


v  Al aplicar la presión sobre puntos concretos del cuerpo que coinciden con los que se emplean              en acupuntura, no sólo se está      actuando a la manera que lo hace la medicina china (medicina energética), sino que además se está actuando  en el sistema linfático, circulatorio, nervioso y muscular.

 

v  Refuerza el  sistema inmunológico, mejora el metabolismo, aumenta el tono vital, y sobre todo despierta la consciencia del cuerpo haciéndonos más  responsables sobre nuestra salud.                 

                                                              

v  Fomenta el flujo de energía y así el organismo pueda resolver el problema que sufre.

 

v  Es una terapia totalmente manual y no tiene efectos secundarios.

 

 

Aparte de curar males, el esta terapia también:

 

v  Mejora el tono muscular

v  Da claridad de pensamiento

v  Mejora la concentración

v  Mejora la circulación sanguinea y linfatica

v  Facilita el parto

v  Ayuda a mejorar la postura

 


contradindicaciones


v  Fiebre

v  Fracturas recientes

v  Hemorragias

v  Infecciones de piel

v  Epilepsia

v  Osteoporosis




indicaciones y aplicaciones del shiatsu


Este masaje oriental, resulta muy efectivo en casos de:

 

Alteraciones del sueño

Ansiedad

Fatiga crónica

Depresión

Estrés

Dolores de cabeza

Dolores crónicos o agudos

Ciática

Lesión muscular

Reumatismo

Trastornos digestivos o circulatorios

Desequilibrio emocional

Problemas respiratorios

Estreñimiento

Desórdenes metabólicos

 

 

Los campos de aplicación más habituales y efectivos de ésta práctica manual son:

 

v  Problemas ginecológicos:

El tratamiento de Shiatsu incide sobre la glándula hipófisis,  regulando la formación de hormonas como la hormona luteínica  (LH) y la hormona folículo estimulante (FSH), necesarias para el desarrollo del ciclo ováric.   También regula las funciones del bazo que actúa fabricando sangre (en MTC), y sobre el  hígado, que actúa como almacén de sangre.

 

La terapia beneficia a las mujeres que sufren de dolores durante el periodo menstrual (dismenorrea), que tienen ausencia del ciclo menstrual (amenorrea), o que tienen un exceso de sangrado durante la menstruación (menorragia).

Así mismo actúa sobre los síntomas derivados de la menopausia, como vértigos, fatiga, sofocos y dolores de cabeza.

 

Las mujeres embarazadas pueden aprovecharse del masaje obteniendo alivio sobre las zonas más castigadas por el peso adicional que conlleva su estado, como las lumbares y las piernas.

 

Es importante tener conocimientos sobre los puntos y zonas que no han de manipularse cuando se trate a una paciente embarazada, como los puntos de acupuntura 6B, 4IG, 32V, 21VB, 20DM y las regiones inguinal, supraescapular, temporal, sacra, abdominal y la zona interna de las extremidades superiores.

 

Así un masaje realizado por un profesional activará las funciones fisiológicas fomentando un desarrollo fetal sano y un parto fácil.

 

v  Problemas emocionales:

Gran parte de los trastornos psicofísicos se somatizan de una manera similar. Debido a que el paciente no se adapta a las circunstancias o no puede seguir un ritmo acelerado de vida se produce en el organismo "el síndrome de adaptación", en el que las glándulas suprarrenales segregan hormonas como la adrenalina o el cortisol para compensar el incremento de la actividad; si esta fase se cronifica, aparecen síntomas como agotamiento, estrés, insomnio, ansiedad y dolor lumbar ocasionado por la hiperfuncionalidad de las glándulas suprarrenales que, ubicadas en la parte superior de

los riñones, contracturan los tejidos que le rodean.

 

El Shiatsu es muy eficaz modificando estados anímicos, siempre que el paciente colabore de forma activa practicando algún deporte o técnica de relajación, que le haga desconectar de los problemas cotidianos.

 

v  Problemas digestivos:

El Shiatsu favorece la activación del Sistema Nervioso Parasimpático, el cual, a través del nervio vago, estimula una serie de funciones tales como: la síntesis de glucógeno en el hígado, el aumento de las contracciones peristálticas que favorecen la evacuación de las heces, la estimulación de la secreción de enzimas digestivas en el estómago, páncreas e intestino.

 

El correcto funcionamiento de estos mecanismos repercute en el alivio de síntomas como estreñimiento, pesadez, acidez de estómago, sensación de calor a nivel gástrico, falta de apetito, obsesión por la comida e indigestión.  El Shiatsu ejercido concienzudamente sobre puntos del abdomen y la zona dorsolumbar trata problemas de ptosis visceral o caída de órganos y trastornos hepáticos como cálculos biliares, hígado graso o cirrosis.

 

v  Problemas del aparato locomotor:

El Shiatsu, a través de la presión, fortalece los ligamentos y mejora la flexibilidad muscular; favoreciendo la recuperación de: lesiones causadas por el latigazo cervical, hernia discal, mogigrafía (espasmos del escribiente), calambres, parálisis de los nervios facial, radial, cubital y mediano, periartritis escápulohumeral (hombro congelado), escoliosis, tortícolis, genu varum (piernas en O), genu valgum (piernas en X).

 

v  Trastornos circulatorios:

El tratamiento de Shiatsu mejora las funciones del sistema circulatorio. Es eficaz como preventivo de estados iniciales de patologías como insuficiencia cardiaca, infarto de miocardio o angina de pecho. Es importante eliminar ciertos hábitos alimenticios que puedan empeorar la recuperación.

 

En trastornos como la hipertensión, la terapia es eficaz para frenar los síntomas como el estreñimiento, irritabilidad, mareos o pesadez de cabeza, y para la prevención de futuras complicaciones como arterioesclerosis, apoplejía o nefroesclerosis.

 

v  Shiatsu en el deporte:

Existen ciertos colectivos que por su actividad requieren asiduamente los servicios de un masajista. En este campo el Shiatsu tiene varias aplicaciones como la eliminación del ácido láctico impidiendo que este se acumule en el músculo causando agotamiento muscular.

 

Según Tokujiro Namikoshi, la presión de Shiatsu consigue transformar el 80% del ácido láctico acumulado en glicógeno. Esta teoría confirma la rápida recuperación después del esfuerzo.

 

El Shiatsu aplicado de forma regular contrarresta los desequilibrios ocasionados por el exceso de movimiento de algún grupo muscular o la postura que mantienen ciertos deportistas, como por ejemplo los ciclistas. Estos permanecen horas sobre la bicicleta con el tronco flexionado y la nuca en extensión. Esta posición repercute en la tensión permanente de varios músculos como el cuadrado lumbar, trapecio, dorsal y deltoides. En consecuencia los músculos antagónicos, como el recto abdominal permanecen relajados, provocando, a largo plazo, unos músculos abdominales flácidos.

 


técnica


Para la práctica del Shiatsu se requiere una estancia tranquila, cálida y ventilada. Se puede oír música o trabajar en silencio.  El terapeuta y el paciente deberán  llevar ropa cómoda y holgada, preferiblemente de algodón, evitando todo aquello que le oprima, así como cadenas, relojes, pulseras y objetos diversos que dificulten las manipulaciones. El paciente no necesita desvestirse y debe permanecer sobre el suelo o sobre una superficie no muy suave o blanda.  Tradicionalmente el masaje japonés se practica sobre un "futón" o colchón japonés. También puede practicarse sobre una camilla baja en la que el terapeuta podrá apoyar la rodilla sobre la camilla o subirse en ella si lo precisa, para así ejercer la técnica de presión con mayor comodidad.  

 

La sesión de shiatsu dura, aproximadamente, una hora.  Se recomienda evitar comida pesada antes de cada sesión y esperar al menos una hora después de comer para iniciar la sesión, ya que el cuerpo está enfocado en realizar la digestión y un masaje puede ser contraproducente si se aplica inmediatamente después de comer.  Es recomendable no fumar, ni beber alcohol por lo menos una hora después, ya que el proceso continúa una vez finalizada la sesión.

 

Para aplicar el masaje shiatsu se utilizan las palmas de las manos para aplicar presión, junto con los dedos, los codos, los antebrazos, las rodillas o los pies. No se usan cremas ni aceites.

 

Para  movilizar  de manera energética se realizan estiramientos, rotaciones, fricciones, rodamientos o percusiones.

 

Antes de comenzar la sesión, el terapeuta ha de evaluar el estado en el que se encuentra el paciente. Para ello realizará la anamnesis o recopilación de todos los datos que el paciente pueda transmitirle.

 

En la Medicina Tradicional Japonesa, el diagnóstico se denomina Shin y se divide en 4 partes:

 

v  Bo-Shin o diagnóstico visual.

A través de la observación se contempla la comunicación corporal del paciente, su manera de caminar, de sentarse y de moverse. La alineación de los ejes de su cuerpo indicarán posibles tensiones musculares y desequilibrios posturales.

El estado emocional y el de los órganos se refleja en el color y expresión de la cara. Además, por la forma y color de la lengua se apreciará el transcurso de la enfermedad, en el caso de que ésta exista.

 

v  Bun-Shin o diagnóstico auditivo.

A partir del sonido de la respiración, tonalidad de voz, tos o disnea, el terapeuta puede encontrar indicios de algún trastorno.

 

v  Mon-Shin o interrogatorio.

Es la fase más importante del diagnóstico. En ella el paciente desvela los signos y síntomas padecidos.

 

v  Setsu-Shin o diagnóstico por el tacto.

La sensibilidad de los dedos al presionar el cuerpo del paciente, comunica al terapeuta el estado de la zona tratada, apreciando cualidades como frío o calor, hiper o hipoactividad, flacidez o contracturas.

 

El diagnóstico se puede completar con otras pruebas de evaluación realizadas por otros profesionales sanitarios, como pruebas analíticas y radiografías.

 

Una vez finalizado el examen, el paciente, sin necesidad de desvestirse, se acomoda sobre la camilla o futón, en posición de decúbito supino, colocando un par de almohadas en la nuca y en la región femoral posterior, para evitar tensiones innecesarias.

 

El terapeuta coloca suavemente su mano sobre la parte inferior del abdomen del paciente para conectar con su respiración. Este contacto, a la vez que relaja los músculos y órganos abdominales, hace que el paciente sea consciente del punto al que ha de llegar el aire inspirado. Si la respiración del receptor es percibida por el practicante de Shiatsu de forma rápida, profunda, superficial o contenida, el masajista debe de mantener la mano en el abdomen hasta que, en la

medida de lo posible, se regule su respiración.

 

Mediante la punta de los dedos y la zona tenar o hipotenar de la mano se realizan suaves y profundas presiones sobre los órganos del abdomen; esta acción repercute sobre el ritmo cardiorrespiratorio enlenteciéndolo.  Conseguido este propósito, el terapeuta presiona una serie de líneas de puntos previamente seleccionadas a lo largo de todo el cuerpo, tanto en decúbito prono como en decúbito supino, para realizar el tratamiento. Durante la sesión se combinarán presiones palmares y digitales, junto con estiramientos musculares o rotaciones articulares.

 

El terapeuta realiza la técnica en un estado de meditación como si practicase un movimiento de Tai Chi. De esta forma, el paciente notará una presión pausada, llegando la sensación de alivio y desbloqueo a lo más profundo del organismo.

A medida que transcurre la sesión, la persona que recibe el masaje cae en un estado de profunda relajación e, incluso, dependiendo del grado de percepción, puede quedar dormida.

 

 

La terapia Shiatsu consiste en realizar principalmente presión digital sobre el paciente en un 80% de las aplicaciones, en el 20% restante se realizan estiramientos y manipulaciones articulares.

 

La presión de Shiatsu se considera como tal si es aplicada siguiendo tres directrices. Estas son las tres reglas de oro que han de ser aplicadas para obtener una finalidad terapéutica, de lo contrario, si se hace el masaje  en una posición poco estable, se puede provocar dolor, y si  se realiza una presión rápida y discontinua se activa en exceso al SNS (sistema nervioso simpático), produciendo síntomas como agitación y tensión muscular:

 

v  Realizar una presión sostenida.  

Para ello, el terapeuta adopta la posición de gateo (si el masaje se realiza a nivel del suelo), que consiste en apoyar las rodillas en el suelo y las manos sobre el paciente, repartiendo adecuadamente el peso de su cuerpo sobre estos cuatro apoyos.

 

Al realizar esta técnica, el terapeuta, a la vez que espira utilizando la parte baja del abdomen, proyecta la mayor parte de su peso sobre sus manos; de ésta manera utiliza la fuerza de su propio peso para ejercer la máxima presión con el mínimo esfuerzo de los brazos. Así obtendrá una presión profunda y placentera, sin riesgo de dañar al receptor.

 

v  Ejercer una presión perpendicular.

El terapeuta debe  buscar el ángulo de presión adecuado para conseguir la perpendicularidad que la técnica exige, teniendo en cuenta que el cuerpo humano no es plano.

 

v  Utilizar una presión uniforme y continua.

Hay que mantener el mismo grado de presión durante un periodo mínimo de tres segundos. Actualmente está demostrado clínicamente que un masaje aplicado mayoritariamente por una presión continuada, cuidadosamente estudiada sobre puntos específicos del cuerpo, estimula los diferentes sistemas del organismo, equilibrando el cuerpo físico, energético y emocional.

 

Aunque es muy efectivo en el tratamiento de infinidad de patologías y síntomas, se recomienda aplicar Shiatsu como masaje preventivo, es decir que debería realizarse regularmente como parte del cuidado de la salud para no tener que usarlo como tratamiento de la enfermedad.  Puede, incluso, aplicarse un autoshiatsu, que resulta práctico y sencillo.




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Fuentes:

www.naturmedicapro.com

http://www.terapia-fisica.com/shiatsu.html

http://shensations.es/shiatsu/historia-del-shiatsu-2/

http://www.amalur-zen.com/terapias/shiatsu/que-es-shiatsu/historia

 



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