“TRASCENDIENDO LOS NIVELES DE CONCIENCIA. LA ESCALERA HACIA LA ILUMINACIÓN”. Completa Iluminación (Nivel de calibración 850 +).

 

 

Si bien los niveles de conciencia por encima de 600 son estadísticamente muy raros, los que están por encima de 850 son más raros aún. Durante los últimos 1.000 años, en el cincuenta por ciento del tiempo, no ha habido nadie al nivel 850, y el veinte por ciento de ese tiempo, no ha habido nadie que calibrara por encima de 600. Las frecuencias de muy alta energía del Iluminado transmiten una vibración al campo de la conciencia colectiva de la humanidad en general y es inscrita en los campo áuricos (cuerpos de energía espiritual etérica) de las personas espiritualmente orientadas por “transmisión silenciosa”. La frecuencia vibratoria de esta energía permanece dentro del cuerpo etérico espiritual por períodos de tiempo muy largos y (confirmado por la investigación de la calibración de la conciencia) pueden durar unas veinticinco encarnaciones o hasta incluso mil años, donde están esperando ser reclamadas.  
El poder único del campo de los extremadamente altos niveles también contrarresta las energías negativas que prevalecen en la mayoría de la población mundial, de los cuales, como ya se ha citado, el setenta y ocho por ciento están actualmente por debajo del nivel de calibración 200 (cuarenta y nueve por ciento en los Estados Unidos). El otro servicio que los niveles avanzados de conciencia proporciona es la información que es de valor transformador y generalmente transmitida a través de los siglos para el beneficio espiritual de los estudiantes (ver las listas al final de los capítulos). Muchas enseñanzas de esta alta calibración fueron originalmente de origen muy antiguo y fueron promulgadas a través de los antiguos Vedas, como los Upanishads y el Bhagavad Gita, así como el Nuevo Testamento, el Zohar, y otros. En algunos casos, los autores reales son desconocidos, pero son las enseñanzas de la Divinidad o de los Grandes Avatares que calibran a 1.000 (Cristo, Buda, Krishna, Zoroastro).  
Los Grandes Maestros enseñan principalmente la Verdad sólo en los niveles más elevados. Las diversas regiones del mundo fueron establecidas más tarde por seguidores, a veces muchos siglos después, que inadvertidamente permitieron el error, como es bien conocido por los eruditos Bíblicos. Las enseñanzas calibradas de las religiones per se son por tanto inferiores a las de los fundadores originales. Es históricamente inusual y raro que Grandes Maestros sean los autores reales de los textos de sus enseñanzas. A veces, la disparidad y el error son muy grandes, como la inclusión del Libro del Apocalipsis (cal. 70) en el Nuevo Testamento. Cuando es eliminado, la calibración del Nuevo Testamento sube del 640 a 880 (traducción de la Biblia Peshitta).  
Los sabios iluminados fueron principalmente místicos Auto- realizados o destinatarios de la Divina Encarnación, como Jesucristo. Las fuentes más antiguas de la verdad espiritual más elevada históricamente bajó de los grandes sabios Arios de la antigua India (es decir, los Vedas, los Upanishads). Estos se originaron aproximadamente 5.000 A.C. (El Buda vivió alrededor del 563 A.C). Los sabios que alcanzaron el nivel 850 o superior fueron importantes maestros influyentes, y sus enseñanzas forman el núcleo de importantes escuelas y veneradas tradiciones espirituales. Así, una enseñanza importante conserva su valor intrínseco durante muchos siglos. La autenticidad y validez de los maestros y sus enseñanzas son ahora verificables por la emergencia de la ciencia de la conciencia y su capacidad de confirmar la calibración de los niveles de la verdad.  
Mientras que el número real de muy avanzados, sabios iluminados que influyen en la humanidad ha sido limitado a lo largo de los siglos, sus enseñanzas han sido esencialmente las mismas, a pesar de que surgieron independientemente en diferentes partes del mundo, en diferentes culturas, y en diferentes milenios. Por tanto, se puede decir que la verdad siempre es verdad porque sólo hay una verdad a ser descubierta. Los grandes maestros y sus enseñanzas emanan campos de energía de alta frecuencia extremadamente poderosa en la conciencia colectiva a la humanidad, sin la cual probablemente se habría exterminado por sí misma (calibrado como “verdadero”).  
Dinámica de la Iluminación  
A niveles muy altos, la experiencia subjetiva de la existencia ya no está limitada por el ego narcisista o los bloqueos psicológicos de los posicionamientos. Esta condición es la consecuencia de la progresiva y muy profunda entrega de todas las limitaciones y los sistemas de creencias. El requisito es la persistencia de “un solo punto de la mente” en los procesamientos de las salidas emocionales / mentales residuales de los niveles de conciencia inferiores y la entrega de todas las auto-identidades y sistemas de creencias mentales. Este proceso es asistido y apoyado por el influjo sin impedimentos de la energía kundalini espiritual a los cuerpos espirituales etéricos superiores por encima del chakra de la coronilla.  
El flujo de la energía kundalini es la respuesta a la entrega de la voluntad personal directamente al Divino Maestro, Avatar, Sabio, o Divinidad por cualquiera que sea el nombre invocado (ejemplo, según el Nonagésimo primer Salmo, o las palabras de Krishna, o Jesucristo, que “Todos los que me llaman por cualquier nombre son Míos y querido por “Mí”).  
El amor de Dios por la adoración, la devoción, la dedicación, la declaración o el servicio desinteresado es el catalizador y la invitación formal de la intercesión de la Divinidad a través del poder del campo no- lineal de la conciencia misma, el cual es omnisciente, omnipresente, y omnipotente. Mediante la entrega de todas las resistencias, este potente campo no- lineal se vuelve progresivamente dominante e incluso eventualmente una Presencia que todo lo abarca.

 

Trascendiendo el Nivel 850    

 

Desde el punto de vista del intelecto, la dualidad problemática encontrada en el nivel de conciencia 850 puede parecer un tanto académica y por lo tanto en el ámbito de la metafísica, la teología, o la ontología, pero cuando el nivel es alcanzado por experiencia, es mucho más que eso. Es un paso muy importante con diferencias muy importantes en el resultado porque los devotos espirituales que llegan a este nivel a menudo han sido influenciados por malas interpretaciones de las enseñanzas del Buda que identifican erróneamente el significado del “Vacío” y creen que la Nada / Vacío es el último estado, lo que decididamente no es, como es determinado tanto por la investigación de la calibración de la conciencia como por la experiencia subjetiva.  

 

En el lenguaje espiritual tradicional, cada uno de estos niveles avanzados es “guardado” por los “dragones” de una dualidad. Esto es especialmente cierto en el nivel 850, donde la limitación a ser trascendida es el enigma de los aparentes opuestos / alternativas de si la última Realidad es la Totalidad frente a la Nada, o es la Existencia frente a la No Existencia.  El vacío de la Nada calibra en 850 y es el punto final de la vía de la negación que niega la realidad de todo o nada (es decir, la forma lineal o “materialidad” como apego). El error que le sigue es la presunción de que la trascendencia de todas las formas es la única condición del Buda. Este es un error fácil de tener porque por experiencia, la condición del Vacío es enormemente impresionante. A medida que se despliega, es inefable, infinita, eterna, la Unidad, todo lo abarca, tranquila, silenciosa, inmóvil, y extrañamente incluyente de la “consciencia de lo no consciente” que incluso preludia el estado del ser o la existencia. Este estado es, definitivamente y por experiencia, sin duda, más allá de la dualidad. No hay ni sujeto ni objeto; no hay nada que entregar y nadie a quien entregarse, por lo que de hecho parece ser el último estado de la Iluminación en si. Otra dificultad en este nivel es que no hay maestros con quienes consultar, compartir, u obtener confirmación, mucho menos instrucción, porque el estado es realmente maravilloso, y la necesidad de una dirección no parecería ser necesaria o presente en sí para confirmarlo.  

 

Si el estado de Vacío (La Nada) fuera la realidad última, sería una condición permanente, y no habría ninguna entidad a informar. Sin embargo, no lo es, y por lo tanto, tarde o temprano, dejas el Vacío y vuelves a la existencia consciente. A continuación se produce el fenómeno de la experiencia subjetiva de repentinamente emerger en el interior de la Existencia desde el olvido del Vacío. (En esta vida, el incidente ocurrió a los tres años, tal como se describe en otro lugar. De repente, salí de La Nada y la no- consciencia, hubo el shock no sólo de la Existencia, sino también el descubrimiento de lo físico y de que un cuerpo acompañaba el retorno de La Nada al Ser. Así, en esta vida, el dilema en el nivel de calibración 850 fue fuertemente presentado al iniciar la vida temprana, y se repitió más tarde, momento en el que fue rechazado y trascendido. (llevó treinta y ocho años resolverse).  

 

El Conocimiento que se necesita para superar este nivel es que el Amor Divino es también no- lineal y sin sujeto, objeto, forma, condicionamiento o ubicación. La limitación (lo incompleto) del Vacío es alcanzado como consecuencia de la intensa dedicación al camino de la negación; sin embargo, se pierde la comprensión de que ese Amor es una cualidad primaria de la Divinidad y es también no- lineal, y que el amor espiritual no es un apego. El error del camino de la negación es el no identificar y negar el Amor porque, en general, la experiencia humana ordinaria, es una limitación y un apego (entre un “yo” y un “tu” o un “ello”).  

 

Por el contrario, el Amor Divino es predominante, poderoso, abrumador, y la cualidad primaria o esencia de la Presencia. Es profundo e incondicional, sin sujeto u objeto. No es una emoción, sino una condición o un estado que es liberador en lugar de limitante. El Vacío (cal. 850) es comparable al infinito, el vacío, espacio consciente. Por el contrario, la Presencia de la Divinidad es como el corazón del sol. No hay que confundirlos porque el Amor es realizado como lo muy nuclear y Origen del propio Ser primario.   

 

 

Aclaración de los Problemas de El Vacío    

 

Favorecidos por la llegada de la investigación de la conciencia calibrada además de la experiencia subjetiva, los malentendidos sobre el tema del Vacío pueden ser mejor clarificados. La confusión surge de la vía de la negación, así como de la terminología atribuida a supuestas afirmaciones del Buda (quien aconsejaba no utilizar  el término “Dios” debido a la desinformación generalizada sobre la verdadera naturaleza de la Divinidad). Para facilitar la comprensión, las siguientes calibraciones son muy útiles:    

 

                                                                                                         Nivel de Calibración                                        

La Realidad como testigo/observador                                                     600

Arhat                                                                                                         800

Viendo en el interior la  “propia naturaleza”                                           845

El Vacío                                                                                                     850

La Unidad                                                                                                  850

La Nada                                                                                                     850

La Realidad como Conciencia                                                                   850

La Realidad como Consciencia                                                                 850

Omnisciencia                                                                                             850

Omnipresencia                                                                                          850

Omnipotencia                                                                                            850

La Totalidad                                                                                              855

El Buda                                                                                                      1.000 

El Creador                                                                                                  Infinito

La Divinidad                                                                                               Infinito

Dios                                                                                                            Infinito   

 

Como puede verse arriba, el nivel de calibración 850 denota identificación con los atributos, cualidades, o características de la Divinidad, pero no la Divinidad en si misma. Por tanto, la Totalidad, la Omnipresencia, la No- linealidad, la Unidad, etc, son cualidades de la Divinidad, pero todavía carecen del núcleo de la identidad, que es la conciencia consciente de Dios como Divinidad y por tanto el Creador de lo visible y lo invisible (lo lineal y lo no- lineal) y el Origen del Amor y la conciencia / consciencia. Las enseñanzas del Buda fueron redactadas aparentemente para evitar ideas preconcebidas sobre el concepto de “Dios”, pero ya que el Buda calibró a 1.000, fue verdaderamente Dios realizado.  

 

La transición desde el nivel de calibración de 850 al 1.000 es la consecuencia del rechazo del Vacío como la realidad última y la afirmación de la Realización de que el Origen de los estados Iluminados es la Divinidad como Dios, la cual incluye todos los atributos que calibran a 850, además de Dios como Amor Infinito. La Completa Iluminación da cuenta de la Presencia como Dios y de la Divinidad como Origen y Esencia de la Vida, la Creación, la Conciencia / Consciencia, y la Existencia. Dios es por tanto descriptivamente omnipotente, omnisciente y omnipresente, y tanto Inmanente como Trascendente, así como Manifestado y No- Manifestado (la Deidad). El nivel de calibración 1.000 es el último estado posible en el dominio humano (calibra como “verdadero”).   

 

Trascendiendo el Vacío    Mientras que los estudiantes espirituales pueden considerar que el problema inherente al muy avanzado problema, extremadamente elevado de trascender el Vacío no pareciera ser un reto en esta vida, ellos pueden estar muy equivocados, cualquier estudiante de repente puede encontrarse por si mismo en un nivel extremadamente elevado sin aviso previo. Por tanto, todos los estudiantes deben ser instruidos de antemano en cómo manejar estados muy avanzados de conciencia. No es sólo una frase pegadiza decir que el cielo y el infierno están sólo a una décima parte de pulgada de distancia. Uno puede, de hecho, ir desde lo más profundo del Infierno al estado más extremadamente avanzado (como es descrito en la experiencia subjetiva del autor en trabajos anteriores).

 

Una de las razones para el retraso aparentemente interminable en el camino hacia la Iluminación es la duda, que debería ser entregada como una resistencia. Es importante saber que es verdadera y extremadamente raro para un ser humano estar comprometido con la verdad espiritual al grado de la búsqueda seria de la Iluminación, y de aquellos que hacen el compromiso lo hacen porque realmente están destinados a la Iluminación.  

 

En este momento, la evolución espiritual está avanzando a un ritmo cada vez más estimulante, y la información espiritual nunca antes disponibles está ahora accesible. El progreso de un estudiante espiritual de hoy ya está acelerado y favorecido por el acceso a la información espiritual que en el pasado fue limitada a muy pocos escogidos.

 

El progreso espiritual no sigue en la práctica, pasos definibles, progresivos, como esta descripción sobre trascender los niveles de conciencia podría parecer que implica. Por el contrario, grandes saltos inesperados pueden suceder muy bien en cualquier momento, y todos los estudiantes deberían ser favorecidos teniendo la información necesaria de lo que deben saber en ciertos puntos a lo largo del camino. El conocimiento que es necesario “al final” es un derecho esencial desde “el principio”.  

 

Saber lo que es necesario saber a fin de alcanzar los estados Divinos acelera el progreso; de lo contrario, existe una resistencia inconsciente de temor debida a la ignorancia. Este miedo es superado por la adquisición del entendimiento necesario, por lo tanto, no hay nada que temer, y todo miedo es una ilusión- un conocimiento que también es requerido en estados muy avanzados. Cualquier estudiante que se toma en serio la orientación espiritual y la devoción a Dios, al Amor, a la Verdad, a servir a la humanidad, o el alivio del sufrimiento humano o de todos los seres sintientes, ya está muy avanzado.  

 

 

La aplicación coherente de cualquier principio espiritual puede inesperadamente dar lugar a un salto muy importante y repentino a niveles no anticipados. En ese momento, la memoria puede incluso no estar disponible, y en su lugar, el Conocimiento interior de la Verdad Espiritual presente en si misma silente. Los estudiantes Espirituales deberían aceptar la realidad de que ya están dotados. En un lector serio de un libro como éste no podía ser de otra manera. La Divinidad sabe lo suyo; por tanto, acepta que la verdad está ya preparada para sentir la alegría. No experimentar la alegría por la comprensión significa que está siendo resistida. Esta consciencia es reforzada mediante la comprensión de que, contrariamente al paradigma dualista newtoniano de la realidad, uno no es sólo la consecuencia del pasado. Por el contrario, la posición presente se debe a la atracción de la potencialidad, ya que tanto el pasado como el futuro son ilusiones. Por tanto, el compromiso con la Iluminación ahora se vuelve como un imán atrayéndote hacia ella, y el rango de evolución se eleva a la voluntad del individuo para entregar las resistencias.  La Iluminación no es una condición a ser obtenida; es simplemente una certeza a ser entregada a, por el Ser que ya es la propia Realidad. Es el Ser lo que le atrae a uno hacia la información espiritual.  

 

 

 

La Entrega Final  

 

En los anteriores niveles de conciencia, las ilusiones de la percepción han sido entregadas, al igual que la interpretación de los superpuestos  “significados”, valor y significancia. Esto conduce a la pérdida de la identificación con la emotividad o la linealidad en forma de mentalizaciones y la retirada de invertir el interés en lo que es transitorio, incluyendo el cuerpo físico y los fenómenos mundanos.  

 

Con el tiempo, incluso la ilusión de testigo / observador / espectador se disuelve en la consciencia / consciencia misma, la cual es descubierta siendo no personal y autónoma. Ya no existe la limitación “causa y efecto” o “cambio”. La ilusión del “tiempo” también es disuelta en la Totalidad de la Divina Concordancia. No hay ni atracción ni aversión incluso a la propia existencia, incluso lo manifiesto es considerado  una consecuencia del discernimiento por la conciencia como concepto.  

 

Todo ha sido entregado a Dios, y con ello el último resto de los restos del yo como el aparente origen de la vida- el núcleo del propio ego, con la convicción de que el es el autor y el origen primordial de la propia vida y la existencia. En la medida en que surge, así también lo hace el conocimiento de que “incluso esto, también” debe ser entregado a Dios. Esta última barrera es significada por un súbito estallido del último remanente de miedo, que es muy fuerte e intenso -el muy básico miedo a la muerte. Entonces surge un saber interior, que naciente en el aura espiritual, que “todo el miedo es una ilusión” y “la muerte no es una posibilidad”. Entonces, como consecuencia de la fe y la devoción, la última ilusión es entregada. A continuación aparece la literal, verdadera, temida sensación de morir -una agonía breve pero muy intensa, porque, a diferencia de la muerte física, nunca había sido enfrentada antes. Esa es la única y la posible “muerte” final. A medida que la agonía se desvanece, emerge la Revelación de la Infinita Gloria de la Divinidad. El último vestigio del ego / mente se pierde en el Silencio de la Presencia. La sublime perfección y belleza de la Totalidad de la Creación como Divinidad irradia, y todo es tranquilidad, más allá de todo tiempo. Gloria in Excelsis Deo es el Estado en si mismo.  

 

Referencias convenientes.  

Calibración de los Niveles de Algunos Maestros y Escritos en los 850+      

 

Bhagavad-Gita                                                       910

Zen de Huang Po                                                   850

Biblia Peshitta (menos el Apocalipsis

y  el Antiguo Testamento, excepto

el Genesis, los Salmos y los Proverbios)               880

Credo de Nicea                                                      895

Upanishads                                                            970

Vedas                                                                     970

Zohar                                                                     905   

 

Nota: Las Enseñanzas Zen de Huang Po son problemáticas ya que describen el Camino de la Negación y erróneamente declara el Estado de Vacío (cal. 850) como la Condición Última de la Budeidad (Cal. 1.000). A raíz de sus clásicos sermones acerca del Vacío, el mismo trascendió la limitación y, finalmente, alcanzó el nivel de conciencia 960 más tarde en vida. Por lo tanto, niega sólo lo lineal, pero no niega la Realidad no- lineal del Amor. Niega sólo lo especial, el apego personal limitado, que es una emocionalidad limitante. El Amor Divino es una cualidad universal y un contexto no- lineal que es innato como Radiación del contexto general. 

 

 

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Transcending the Levels of Consciousness  by David R. Hawkins, M.D., Ph.D.

 




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